
En el post pasado vimos las clasificaciones de las fibras textiles, pero quedaron pendientes las formas en las que podemos utilizarlas en los estambres.
Cada estambre tiene una composición específica para diferentes usos, depende de cómo se apliquen para sacarles el mayor provecho. Hay estambres que están hechos de solamente un material textil y hay otros que tienen varias fibras combinadas para obtener los beneficios de todas estas, por ejemplo:

Para hacer más fácil la identificación de las fibras las vamos a clasificar por temporadas:
- Primavera/Verano y
- Otoño/Invierno.
Primavera/Verano

Esta temporada se hace conocer cuando se acercan los meses de calor y los colores llamativos están en su máximo esplendor, telas frescas, accesorios vistosos, zapatos descubiertos; ya sabemos lo que se avecina.
Así que, si vas a tejer una prenda para esta temporada, es mejor escoger una fibra que te deje transpirar libremente.
Algodón:

Esta es una de las fibras vegetales de mayor consumo a nivel mundial, es una fibra que se caracteriza por ser hipoalergénica (cuando tiene correcto tratamiento y es indicado en la etiqueta), es decir, que no causa alergias, que es ideal para ropa de bebé, niños o cualquier persona de piel delicada.
La finura de esta fibra la podemos ver en la medida de su grosor y está relacionada con el diámetro de la fibra, ya que no es constante ni regular, se expresa en micras. La finura determina la calidad y el precio de la fibra.
El algodón posee el rizado por naturaleza, se arruga fácilmente y tiene relativamente poca resistencia a la abrasión. No tiene brillo, a menos que se mercerice.
También, es un buen conductor del calor. Los tejidos de algodón tienden a absorber mucha humedad y la retienen, es por eso que tardan en secar. Es importante mencionar que esta fibra no es la ideal para realizar prendas para el frío, a menos que el estambre tenga una combinación con otras fibras que no retengan tanta humedad como la lana, y hay que tener en cuenta que entre más porcentaje de algodón tenga el estambre, más fresco va a ser.
Otra característica a tomar en cuenta es su densidad, porque influye en el confort de una prenda o accesorio. Si elegimos un estambre demasiado denso de algodón, el tejido que haremos será más pesado que con otras fibras y cuando quieras lavarlo, absorberá más agua y, como consecuencia, tardará demasiado en secar.
Por ser una fibra rizada e inestable, las prendas de algodón encogen luego del lavado si no se tiene el cuidado necesario, especialmente si se lavan en medio alcalino. Su resistencia disminuye luego de someterse a tratamientos de blanqueo agresivo (como el uso de hipoclorito de sodio constante, comúnmente llamado cloro en México, con el que suelen utilizar muchas personas para blanquear ropa).
El algodón posee una adecuada resistencia a la luz solar, pero se pone amarillo tras una exposición prolongada. Como fibra vegetal es necesario protegerlo de bacterias y mohos ya que es sensible a estos y jamás hay que guardar húmedos las prendas o accesorios hechos con algodón.
Es inflamable, pero por debajo de 200°C puede plancharse sin problemas.
Lino:

Otra fibra vegetal muy popular entre las fibras naturales es el lino. Este en muchos aspectos, es parecido al algodón pero existen diferencias notables.
La disposición de las moléculas de celulosa es más ordenada en la fibra de lino y por tanto su resistencia a la tracción y a la abrasión es mucho mayor: es en realidad una de las fibras naturales más resistentes. Por otra parte, su elasticidad es menor que la del algodón y por eso, tiene el inconveniente de arrugarse fácilmente.
Con lino se pueden elaborar prendas muy frescas, muy absorbentes, fuertes, resistentes, durables y con un agradable lustre natural. Son fáciles de teñir, no alergénicas y no generan electricidad estática que atrae partículas de polvo y suciedad.
Esta fibra suele utilizarse para realizar prendas, manteles, servilletas, sábanas y otros artículos, los cuales son muy apreciados por su aspecto y tacto fresco.
Una gran ventaja es que los artículos de lino pueden absorber hasta un 20% de su peso de agua sin que al tocarlo su textura cambie y, por otra parte, son capaces de secarse muy fácilmente, liberando humedad a la atmósfera. Por esto último, las prendas con lino son excelentes para el calor.
Las fibras no se desprenden fácilmente por que son muy largas. Al no liberar fibras que puedan quedar adheridas, se utilizan los paños de lino para limpiar cristales y objetos delicados.
La mezcla de lino con “Lycra” permite obtener excelentes prendas elásticas, también la mezcla de lino con seda produce artículos de magnífico aspecto. La variación del “lino algodonizado” (hilado hecho con fibra de lino cortada al mismo largo que el algodón y mezclada con este o con rayón viscosa) permite elaborar artículos de aspecto muy similar a los de lino puro pero a más bajo precio.
Seda:

Las extraordinarias propiedades de la seda están vinculadas al hecho de ser un doble microfilamento de sección triangular, lo que le da un brillo especial por reflejar la luz en tres caras y refractarla como un prisma.
La seda es un filamento resistente, suave y las prendas realizadas con este material son muy confortables, tanto en climas fríos como cálidos. Las características destacables de las prendas de seda son el brillo, la resistencia al arrugado, la posibilidad de poder ser teñidas y estampadas con colores brillantes, ser suave al tacto y poseer una “caída” muy especial.
Sin embargo, cuando se humedece es muy delicada: se hincha y es muy sensible a la abrasión, al calor y a la radiación ultravioleta. Entonces, se recomienda lavar las prendas solas, a mano, con abundante agua fría o tibia y con detergentes neutros, y dejarse secarse a bajas temperaturas y a la sombra.
La desventaja es que las prendas de seda requieren un trato muy cuidadoso y, en ese aspecto, no pueden competir con otro tipo de hilados hechos por el hombre. Aún con esto, los grandes diseñadores textiles generalmente incluyen prendas de seda en sus colecciones, pues consideran que esa es la forma de elevar y destacar la calidad del conjunto. Por esta razón, si deseas darle un plus a tus tejidos y darles esa sensación de lujo, esta es la fibra ideal.
El precio de la seda es muy elevado debido a que representa menos del 0,2 % del total de la producción mundial de fibras y ese valor no puede incrementarse tan fácil, por tratarse de un proceso biológico. Y si vas a invertir en este tipo de material, procura tener el máximo cuidado con las prendas o accesorios que realices para evitar que te duren poco tiempo.
Yute:

El yute es una de las fibras más económicas y bastas, por esa razón es ideal para realizar artículos de decoración para el hogar sin gastar demasiado, la desventaja es que tiende a soltar demasiadas fibras y es algo frágil si está en contacto constante con la luz solar, además de que tiende a ponerse amarillo.
Como dije, es una excelente fibra para hacer accesorios o artículos para el hogar, ya que es más resistente que el algodón. Su durabilidad también es alta al igual que la protección UV y tiene propiedades antiestáticas. También, debido a la rigidez del material, se suele utilizar en combinación con algodón para suavizarlo.
Mucha de la producción mundial es biodegradable y sustentable. Es amigable con el ambiente, sobre todo muy beneficioso por su contribución a la disminución del CO₂, pero hay que tener en cuenta que es bastante susceptible a los ataques microbianos con la humedad.
Viscosa:

Inventada a principios del siglo XX, su materia prima es pulpa de madera o pelusa de algodón, la cual se disuelve en lejía de sosa y se obtienen las fibras textiles.
Esta fibra es similar al algodón, pero de más baja calidad, es más elástica que otras fibras vegetales, pero no más que fibras animales y también tiene características similares a la seda, aunque esta fibra tiende a ser inflamable.
Al igual que el algodón, tiene una gran retención de humedad, por lo cual en temporadas de calor mantendrá tu piel fresca. La desventaja es que se arruga demasiado debido a la poca elasticidad que esta posee, si planeas utilizar este tipo de material en tus prendas tejidas, hay que tomar eso en cuenta.
Cuando se humedece es poco resistente, por lo cual jamás hay que guardarla húmeda.
Bambú:

Esta es una fibra de celulosa regenerada extraída de la pulpa del bambú, se usa para crear un estambre natural que es ampliamente utilizado por muchos diseñadores de tejido mezclado con algodón, lycra, lana, etc.
Esta fibra no solamente es ligera y resistente, sino también se menciona que tiene propiedades antibacterianas (que no se descompone tan rápido como otras fibras) y además es hipoalergénico, todo gracias a sus propiedades naturales.
La fibra de bambú puede absorber y evaporar el sudor humano en pocos segundos y no requiere ningún proceso químico, lo que significa que no producirá efectos adversos en la piel. Además, da una fantástica sensación de frescura, haciendo esta tela especialmente adecuada para ser empleada en los días calurosos de verano.
Con esta información terminamos este post de las fibras recomendadas para Primavera/Verano, es decir, climas cálidos. En la parte 3, hablaré acerca de las fibras más utilizadas en las temporadas de Otoño/Invierno.

Fuentes de consulta:
Fibras textiles – Introtecno Textil
Alonso Felipe, Jose Vicente (2021). Manual Control de calidad en productos textiles y afines (2ª ed.). J.V. Alonso Felipe, Madrid.
Fibras textiles [PDF]




