En esta temporada de invierno realmente sufrí mucho, claro, porque soy muy friolenta y muchas personas me clasifican como exagerada, vivo en un lugar donde muy pocas veces la temperatura más baja que he experimentado son los 2° C y aunque he visto otros lugares de mi país donde cae helada me he preguntado ¿Cómo se visten aquellas personas para evitar sentir frío?. Hacen su vida diaria como si nada, y uno de mis familiares que vive por esos lugares me comentaba que uno se acostumbra a ese tipo de climas, pero, ¿y las personas como yo? ¿Cómo le hacen?.
Pues bien, identifiqué tres escenarios posibles donde necesitamos prendas con diferente composición de fibras pero que ayudarán a mantener tu temperatura corporal.
1. Temperaturas menores o en un rango de 9°C a 15°C con viento frío y cielo nublado o parcialmente nublado sin lluvia.
En este tipo de escenario lo ideal es llevar cubierta la cabeza y manos con gorro y guantes, usar suéter, saco o lo que más se pueda para cubrir pero que sea de lana, en mi caso prefiero la lana 100% merino ya que no pica y es ideal para pieles sensibles o de bebés aunque también existe la fibra de alpaca que es costosa pero es muy buena para este tipo de climas mientras no salga el sol.
Todo esto tiene sus desventajas, y es que muchas personas no están acostumbradas al menos en México a utilizar fibras naturales, pueden optar por fibras sintéticas como el acrílico o el poliéster pero yo no las recomiendo del todo (no digo que sean malas, también tienen sus ventajas) ya que evitan la transpiración corporal debido a su poca capacidad de absorber la humedad y esto provoca muchos problemas de salud de la piel como alergias, dermatitis o algunas otras afecciones, además de aumentar la posibilidad de resfriarte (porque te hacen sudar y cuando retiras la prenda, la zona que estaba “caliente” sufre un cambio de temperatura repentino), sobre todo pierde por completo su acción aislante cuando se humedece o se moja.
2. Temperaturas menores de 9°C a 15°C con viento frío, cielo despejado y soleado.
Me ha pasado que visito estados como Hidalgo o Morelos donde hay zonas muy calurosas pero en ciertas temporadas tienen viento frío, muy frío a mi parecer.
Lo mejor para enfrentar estos escenarios son dependiendo de la temperatura puedas elegir, en caso de tener temperaturas muy bajas ya sea 0-5°C o menores, las prendas de lana serán un perfecto aislante contra los vientos fríos aunque esté soleado.
En caso de que la temperatura sea mayor, siga siendo un día bastante soleado o despejado pero hay presencia de viento, las prendas de lana combinadas con otro tipo de fibra natural como el algodón ayudan mucho, hay prendas hechas que son 50% lana y 50% algodón, sobre todo conviene utilizar este tipo de material en bufandas, gorros, suéteres, etc. El algodón permite que la piel transpire naturalmente (En combinación con otras fibras, si usas sólo algodón simplemente te haría tener más frío) y mantenerla fresca mientras que la lana crea ese poder térmico que hace mantenerte con la temperatura de tu cuerpo sin humedecer la zona y sin que te peguen los fríos vientos directamente.
3. Temperaturas menores o entre 9°C a 15°C sin viento frío pero cielo nublado (sin lluvia).
En estos casos lo ideal es utilizar una prenda que te ayude a mantener tu calor corporal como, insisto, es la lana, pero vuelvo a mencionar que no todos están a costumbrados a utilizarla.
Si es más cómodo puedes optar por adquirir o utilizar prendas de material acrílico o poliéster, en este caso no hay tanto problema ya que si no hay viento, tu cuerpo no sufre un cambio muy brusco de temperatura y aunque la prenda te haga sudar un poco, no llegarías a enfriarte a menos que haya viento, pero no es nuestro escenario en esta ocasión.
Pero evita el algodón, a menos que no haya viento y esté soleado pudieras utilizarlo en suéteres o gorros (en invierno suelen vender estas prendas muy económicas porque no son hechas para esa temporada o climas muy fríos) para mantener fresca tu piel, pero recomiendo que no sea lo único que vayas a vestir, por ejemplo yo en este tipo de climas suelo utilizar un suéter de algodón y una bufanda de lana, me ayuda muchísimo ya que no siento frío ni calor y me mantengo fresca sin problema alguno.
Espero que esta información haya sido de ayuda y no pases frío aunque no sea temporada de invierno.
Mantenerse cómodo el frío es posible y es momento de recordar algunas consejos para que tú y tu familia se mantengan calientitos y sin importar cuan espantoso sea el clima en esta temporada invernal (sobre todo con los frentes fríos que vienen aquí en México). 1. Abrígate primero.
Es más fácil controlar la temperatura de tu cuerpo que la temperatura ambiente, por no mencionar que es más ecológico. En lugar de subirle a la calefacción, abrígate bien.
2. Piensa en capas.
Pierdes calor por conducción siempre que tu cuerpo entra en contacto directo con algo frío, como cuando te sientas en suelo frío. El viento roba el calor de tu cuerpo a través de la convección. Pero puede aislarse contra ambos tipos de pérdida de calor usando capas.
Trata de no usar ropa demasiado ajustada que no te permita usar otra cosa debajo, o bien, que tus capas vayan de las prendas más ajustada hacia la más holgada. Asegúrate de usar tanto una capa base superior como inferior, usa calcetines gruesos y usa materiales que absorban la humedad como la lana. NOTA:NO USES ROPA DE ALGODÓN como capa base, el algodón suele absorber mucha humedad lo que provoca que tu piel se mantenga fresca sobre todo cuando el clima es cálido, pero esta capa tiene la función de mantener tu cuerpo caliente y seco debajo del resto de tu atuendo, lo que no queremos es que el calor se escape. La sudoración y la exposición a la humedad en el aire pueden hacer que la piel se enfríe, por lo que una primera capa de tejido absorbente es fundamental. Las prendas de algodón pueden absorber hasta 27 veces su peso en agua, lo que significa que: a) tardan una eternidad en secarse y b) trabajan activamente para enfriar el cuerpo incluso a temperaturas moderadas, es por eso que este tipo de ropa es ideal para usar en verano.
3. Utiliza materiales como la lana en tus prendas.
Las capas, como decíamos, pueden ayudarte a controlar la temperatura de tu cuerpo y evitar el sobrecalentamiento, que puede provocar que el sudor sature la ropa seca. Lo que queremos es que nuestro peor enemigo en el frío, la humedad, no esté presente. Las propiedades de absorción de la lana también ayudan en clima húmedo. La lana puede absorber hasta un 30% de su peso en agua, y aún conserva el 80% de su propiedad aislante cuando está húmeda, lo que la hace ideal para clima fresco y húmedo. Este tipo de fibras naturales le ayudan a tu cuerpo a transpirar libremente. Si tu eres una persona con piel sensible, he de mencionar que no toda la lana pica, hay lana importada de muy buena calidad (sobre todo la ya tan famosa Lana Merino) que se usa hasta para hacer prendas de bebé, puedes buscar alguna que se ajuste a tu tipo de piel. Las capas interiores de lana, seda o polipropileno mantienen el calor corporal mejor que el algodón. Si vas a usar chamarra o abrigo de piel siempre debe tener un forro, las prendas de piel sin forro no conservan el calor, por el contrario, suelen ser muy frías y cubrir poco. 4. Evita los cambios bruscos de temperatura.
Si estás en algún lugar con calefacción, está el clima helado afuera y sales de golpe, el impacto sobre tu cuerpo podría ser mayor y comenzarás a sentir mucho frío, además podrías pescar un resfriado. Antes de salir trata de irte acostumbrando poco a poco al clima de afuera, si estás en tu casa apaga la calefacción unos 15-20 minutos antes para que gradualmente vayas “enfriándote”. 5. Usa prendas para complementar
Ponte una bufanda alrededor del cuello y amarra un nudo en el pecho para protegerte del viento. Si puedes mete el amarre dentro de la chamarra para que caliente mejor tu pecho. También se recomienda utilizar la bufanda como tapabocas, cubriendo la mitad de la cara para evitar respirar el aire frío directamente. También puedes usar un gorrito antes de salir de casa. Puedes encontrarlos de muchos estilos e inclusive de materiales a prueba de agua. Uno de los beneficios de los gorros consiste en que puede ayudar a cubrir las orejas y mantener el calor en tu cabeza. Mantén tus manos calientes usando guantes.
A menos que tengas la suerte de vivir en un clima mágicamente cálido durante todo el año, sobre todo si vives en la República Mexicana y el clima helado lo tenemos presente en estos meses de frentes fríos. Y eso puede venir con algunos efectos secundarios mentales y físicos inesperados.
Estos cambios son importantes a tener en cuenta para que te mantengas saludable durante toda la temporada. Te mencionamos 7 cosas sobre cómo afecta el invierno a tu cuerpo, para que sepas qué buscar cuando baja la temperatura.
Un estudio de la Escuela de Medicina de Harvard publicado en la revista PNAS reveló que la cantidad de calorías que quemas sin hacer algún tipo de actividad aumenta ligeramente en temperaturas más frías. Eso es porque tu cuerpo necesita más trabajo para mantenerse en la temperatura adecuada, pero no cuentes con ésto como parte de un plan para bajar de peso. En realidad la diferencia no es lo suficientemente significativa como para ver algún cambio, pero este hallazgo puede ser de mucha utilidad y dar lugar a nuevos tratamientos contra la obesidad y otros trastornos metabólicos.
Una de las primeras defensas del cuerpo contra el frío es la reducción del flujo sanguíneo. Cuando tu cuerpo se enfrenta al frío o al agua fría los vasos sanguíneos se contraen (vasoconstricción), y el cuerpo trabaja de forma distinta. El hipotálamo, la glándula en el cerebro que actúa como termostato del cuerpo, estimula reacciones físicas para que el calor se mantenga en los órganos vitales del cuerpo y restringe su paso a las extremidades, se reduce primero a la piel y las periferias, incluidos los dedos, las manos y los pies.
Cuanto más calor puede conservar el cuerpo es mejor para mantener su temperatura central en un rango saludable.
Por supuesto que tiemblas cuando hace frío ¡duh!. Pero la razón del porqué es bastante interesante. Si no hace tanto frío, nuestro cuerpo se adapta muy bien, pero en temperaturas muy bajas y cuando la vasoconstricción, que comentábamos en el punto anterior, no está haciendo lo suficiente para calentarlo, el hipotálamo le dice a tus músculos que comiencen a contraerse.
Las contracciones musculares rápidas y rítmicas liberan el calor que ayuda al resto del cuerpo a mantenerse caliente. El cuerpo puede hacer que más y más músculos a medida que baja la temperatura comiencen a moverse, por lo que los escalofríos pueden ser intensos y bastante incómodos. Lo que yo suelo usar mucho, es hacer movimientos voluntarios: pisando fuerte con los pies, balanceando los brazos, es otra forma de generar calor; me ha funcionado muy bien y dependiendo de las circunstancias, puede hasta quitar la necesidad de temblar. Aunque se debe tener en cuenta, que este tipo de actividad no es una ganancia total, porque el ejercicio también aumenta el flujo de sangre a la piel, por lo que se escapa el calor del cuerpo y te dará mas frío.
Algunas personas experimentan una afección llamada enfermedad de Raynaud, que hace que partes de su cuerpo se sientan entumecidas y frías en respuesta a climas más fríos o estrés. Esto generalmente ocurre en áreas como las manos, los pies y las orejas, y es causado por las arterias más pequeñas que suministran sangre a la piel que se contrae excesivamente en respuesta al clima.
No es peligroso, pero puede ser muy incómodo o doloroso. Las modificaciones en el estilo de vida, como usar la ropa de abrigo adecuada para el invierno y evitar periodos prolongados de frío, pueden ayudar a aliviar los síntomas.
Cuando sudamos muy poco (es decir, cuando tenemos frío) toda el agua que normalmente expulsaríamos por el sudor, no tiene otra forma de salir del cuerpo que orinando. Si además nos calentamos con sopas e infusiones, hay más agua y por tanto más orina. La vasoconstricción crea un mayor volumen presión en el torrente sanguíneo y esto hace que los receptores de volumen que hablan con tu hipotálamo digan: “Oye, tal vez deberías deshacerte de ese líquido, quizás deberías orinar”.
En mi caso en un lunes típico, voy a dejar a mi hijo a la escuela, al trabajo y luego a casa para realizar mis quehaceres antes de que salga de clases y demás actividades. El cielo sombrío y el clima fantasmal me invitan (en el poco tiempo libre que tengo) a acurrucarme con un gran tazón de palomitas y ver una cursi historia de amor o película en Netflix, o alguna serie de anime que tanto me gustan. Sé que no soy la única que se siente de esta manera.
Todos hemos pasado de menos alguna vez por esto: Caminando hacia el trabajo, casa o escuela en pleno clima frío con vientos helados, y de repente, lo único que puedes hacer es querer sentarte en el sillón y ver tu programa de TV favorito con una cobija calientita o ponerte el suéter que tanto te gusta que te hace sentir más cómoda(o). No, no eres tu, es culpa del clima.
Cuando entra el clima frío, por lo general va acompañado de menos horas de luz solar, y ese cambio en realidad puede afectar tu ciclo de sueño y crear lo que algunas personas llaman “cansancio o depresión invernal“.
Una disminución en la temperatura probablemente significa menos horas de luz natural. Eso puede llevar a un descenso en el estado de ánimo debido a la falta de vitamina D. Esto puede variar de leve a grave, siendo los casos más extremos probablemente el trastorno afectivo estacional, un trastorno de salud mental relacionado con la depresión más comúnmente asociado con los meses de invierno.
Consulta a tu médico si sientes que tu estado de ánimo se ve gravemente afectado e interfiere con tu vida cotidiana. Es posible que necesites algún tratamiento.
Comentábamos en los puntos anteriores que el clima frío puede actuar como un vasoconstrictor y en base a esto puede desempeñar un papel en el aumento del riesgo de ataque cardíaco, según la Escuela Médica de Harvard.
El clima frío también puede causar estragos en los pulmones, ya que el aire seco puede irritar las vías respiratorias, especialmente para las personas con enfermedades pulmonares como el asma, según la American Lung Association.
Esto generalmente es más común en adultos mayores y en personas con riesgo de problemas cardíacos, pero es algo que todos deben tener en cuenta y este riesgo mayor no se debe solo al esfuerzo de algunas actividades que requieren bastante desgaste físico, si no cuando el cuerpo intenta preservar el calor, aumenta la presión sobre el corazón. Tiene que trabajar más para bombear la sangre a las extremidades.
Los expertos recomiendan practicar un estilo de vida saludable.